PRIMER ACTO
Kitri, hija del posadero, baila entre la gente esperando encontrarse con Basilio, joven barbero detestado por sus padres, quienes quieren casarla con el adinerado Camacho, vanidoso gentilhombre.
Los jóvenes se encuentran, pero son sorprendidos por Lorenzo, el padre de Kitri, quien muy enojado reprende a su hija. La joven no quiere doblegarse a la voluntad paterna y sigue rechazando al rico Camacho.
El pueblo baila una alegre seguidilla y hacen su entrada una bailarina de la calle, seductora y apasionada, y un célebre matador, rodeado de cuadrillas de toreros. De inmediato llega Don Quijote seguido por el fiel Sancho. Ambos son objetos de burla por parte de los presentes. El caballero descubre la presencia de Kitri, e inmediatamente fascinado ve en ella a su adorada Dulcinea. Don Quijote pide a la joven que baile con él, y Kitri con tal de causar desagrado a Camacho y un poco por dar celos a Basilio, acepta, huyendo luego con su amado barbero, perseguidos esta vez no sólo por su Padre y su pretendiente, sino también por Don Quijote.