GISELLE, es uno de los pocos Ballets que ha sido ofrecido al público en forma continuada desde su estreno en 1841, en la Opera de París, reteniendo gran parte de su bella música original y también gran parte de la coreografía de Coralli y Perrot.

Considerado el máximo exponente del Ballet Romántico, la historia de Giselle mezcla la realidad campesina con la inmortalidad fantasmal. Se narra la historia de Giselle, una joven campesina que muere a causa de una decepción amorosa y se convierte posteriormente en un alma en pena o Willi.

Su coreografía es la expresión más grande del estilo romántico pues se basa en la pureza de las líneas y el articulado equilibrio de la sucesión de los pasos y figuras y no tanto en el virtuosismo.

Cada paso e instante se encuentran íntimamente ligados con el desarrollo dramático de la obra, lo que otorga gran importancia a la pantomima e interpretación de los bailarines.



Este ballet fue estrenado en el Teatro Municipal de Lima en el año 1984, siendo uno de los primeros grandes montajes del Ballet Municipal.

El rol de Giselle fue interpretado por las bailarinas Patricia Cano, Esther Chamorro y Maricarmen Silva; mientras que el de Albrecht recayó en los bailarines Abelardo Castillo y Félix García.

Su buena acogida ha dado lugar a varias reposiciones en su versión completa, así como de extractos de él, como el Pas de Payssans del primer acto y el Pas de Deux del segundo, este último quizás uno de los más representativos de la obra.