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DIANA SILVA
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Acto 1
Giselle, joven e inocente campesina, está enamorada
de Albrecht, a quien supone un aldeano, pero que es en realidad un
joven noble que se ha disfrazado de campesino para obtener su amor.
Hilarión, el guardabosque, también está profundamente enamorado de
Giselle, pero es rechazado por ésta, quien le confiesa que su
corazón pertenece a Albrecht. Hilarión, celoso, jura tomar venganza.
Durante la fiesta Giselle baila a pesar de las recomendaciones de su
madre, que teme por su delicada salud. Llega en ese momento el
séquito del Duque de Courland con su hija Bathilde, prometida
oficial de Albrecht. Bathilde, atraída por la inocencia y belleza de
Giselle, le obsequia un collar.
Mientras tanto Hilarión, que ha descubierto escondida entre la
maleza la espada de Albrecht, se da cuentas que éste no es un
campesino, y aprovechando la presencia del Duque y de su hija lo
desenmascara ante todos. Giselle, desesperada, pierde la razón.
En su agonía busca alivio en una danza trágica, durante la cual
intenta herirse con la espada de Albrecht. Su corazón no puede
resistir el dolor que la invade y cae muerta ante la consternación
de los presentes.
Acto 2
En un bosque al borde de una laguna, se encuentra la tumba de
Giselle. A medianoche las willis - jóvenes que mueren antes de su
boda y son condenadas a bailar cada noche hasta el amanecer -
comienzan a bailar, y Myrtha, su reina, inicia a Giselle en su mundo
fantasmal.
Albrecht visita la tumba de Giselle e implora perdón por el engaño.
La doncella se conmueve ante su dolor, pero la inflexible reina de
las willis ordena a Giselle atraerlo en una danza que acabará con su
vida.
Giselle trata de salvar a Albrecht y le indica que se abrace a la
cruz de su tumba para destruir el sortilegio. El baile envuelve a
los enamorados y el joven es arrastrado por la fatal locura de la
danza de las willis. Sin embargo, Giselle baila con él hasta el
amanecer y logra salvarlo.
Amanece, las willis desaparecen y con ellas Giselle retorna a su
tumba. Albrecht trata de detenerla, pero cae exhausto, sin
conseguirlo. |